Nuestra historia

Viaje a través de dos décadas

En septiembre de 2004 abría sus puertas El Colegio Internacional El Valle de Alicante, dando comienzo a un proyecto educativo cargado de ilusión, esfuerzo y visión de futuro. Hoy, dos décadas después, celebramos con orgullo nuestro 20 aniversario: veinte años acompañando a cientos de familias en la formación académica y personal de sus hijos e hijas.

Como en todo gran comienzo, los inicios no fueron fáciles. Empezar desde cero exigía una enorme convicción, y El Valle apostó desde el primer día por rodearse de una dirección académica altamente cualificada y un equipo docente comprometido con la excelencia. Esta base sólida nos permitió crecer con paso firme, y afrontar los primeros retos con valentía y determinación.

Uno de esos grandes retos fue la apuesta por el modelo educativo del Bachillerato Internacional (IB), un enfoque pionero en aquel momento y poco conocido entre las familias de la zona. Implantar el Programa de la Escuela Primaria (PEP) en 2015 fue el primer paso de un ambicioso camino que culminó con la incorporación del Programa de los Años Intermedios (PAI) y el Programa del Diploma (PD). Para formar parte de la red mundial de colegios IB, el centro tuvo que superar exigentes requisitos: disponer de laboratorios especializados en Física, Química y Biología; contar con una biblioteca dotada y gestionada por un bibliotecario cualificado; implementar metodologías activas y colaborativas; y, sobre todo, garantizar la formación continua de su profesorado. Un colegio que es IB es un colegio que se somete cada cinco años a una evaluación rigurosa por parte de inspectores internacionales que auditan la calidad educativa y la fidelidad al modelo.

Junto al IB, el compromiso con los idiomas ha sido otro de los pilares de nuestra historia. El Valle ha promovido desde el inicio un entorno Plurilingüe y ha desarrollado programas de intercambio con centros escolares internacionales, ampliando la mirada global de su alumnado y preparándoles para un mundo interconectado y cambiante.

En estos veinte años hemos vivido muchos momentos que han puesto a prueba nuestra capacidad de adaptación, pero ninguno tan desafiante como la pandemia.

Lejos de paralizarnos, nos reinventamos con agilidad para garantizar una enseñanza telemática de calidad, con herramientas tecnológicas avanzadas y una atención emocional especialmente cuidada. Fue un ejemplo más de que El Valle no solo educa, sino que acompaña. Hoy podemos decir con certeza que el prestigio del colegio no se debe únicamente a sus programas internacionales o a sus resultados académicos.

Nuestro verdadero valor reside en la Comunidad Educativa que lo hace posible: un equipo docente implicado en el desarrollo emocional, intelectual y transdisciplinar de cada alumno; unas familias que confían y se comprometen; y unos estudiantes que crecen sabiendo que son escuchados, valorados y motivados a dar lo mejor de sí mismos.

Porque El Valle no es solo un colegio. Es un proyecto de vida.